REFLEXIONES

COLUMNA DE OPINIÓN
“VOLVER A CONECTARNOS”

 

Como dijo un sabio agricultor: “Tenemos dos madres,   nuestra propia madre y  la madre tierra que nos regala todo lo que necesitamos para vivir.”

A día de hoy  una de las consecuencias de vivir pendientes de la rentabilidad de las cosechas, la sufren los suelos que están sometidos a un ritmo de productividad que no permite la recuperación natural de los ciclos orgánicos. Es necesario que todo lo que plantemos cumpla con los objetivos económicos y de productividad de toda inversión, debe crecer en el tiempo establecido y de no ser así  ya no es rentable.

Inmersos en este círculo vicioso que precisa el crecimiento, a costa de abonos artificiales y que excluye en la mayoría de los casos, los procesos naturales de regeneración como el compostaje, donde la naturaleza hace lo que mejor sabe hacer, restaurar el equilibrio, se hace imprescindible un cambio en la línea a seguir de aquí en adelante. Un nuevo  rumbo que abogue por la salud, la  del suelo y por ende nuestra propia salud.

En esta línea, el marco europeo en cuanto a tratamiento de residuos, sitúa al compostaje como la solución ideal con objetivos muy claros para los próximos años. La actual forma de gestionar los residuos,  no tiene ya,  ningún sentido ya que son una fuente de contaminación de los suelos. El compostaje debe normalizarse como hábito de abonado para devolverle a la tierra lo que necesita: su equilibrio, sus nutrientes. Porque si ella está bien nosotros también. Porque una cosa es comer y otra bien distinta es alimentarse.

La tierra en sí misma tiene la capacidad de transformar los elementos, los microorganismos. Cuando se añaden compuestos artificiales como los nitritos o nitratos, las plantas crecen más rápido pero sin vida, sin los nutrientes necesarios con las consecuencias que conlleva para nuestra salud la presencia de estos compuestos que no han sido previamente transformados.

Cierto es, que la tierra necesita una parte de nitrógeno y una de carbono en su proporción adecuada, es decir, una mezcla entre la parte animal y la parte vegetal que junto a unas condiciones adecuadas de luz y humedad lleven a su pasteurización. He aquí la clave del proceso; la correcta fermentación  es la clave para la transformación de los nitratos, para que se haga la digestión, para completar así el viaje de la materia orgánica.

Poner en marcha el compostaje con el aprovechamiento de las podas y de la materia orgánica, supone volver a conectar con este viaje de la materia, supone entender los procesos que crean la vida y la transforman, supone conectar con nuestro campo,  huerto y  cosecha. Igual que en los centros educativos enseñamos y estudiamos el viaje de la gotita de agua para entender el proceso de transformación del agua, se hace prioritario poner en valor la transformación de la materia orgánica, el poder transformador y regenerador de la tierra como ente vivo, dar un giro y recuperar la calidad y la salud de los suelos agotados y en muchos casos, estériles ya, en nutrientes.

Un uso continuado del compost, como abono natural, genera en el interior de la tierra la formación del humus, que en suelos arcillosos, como el nuestro, consigue que se desbloqueen las moléculas de los microorganismos para que liberen los minerales que alimentan a las plantas (magnesio, potasio, hierro) y éstas a nosotros.

El humus genera un proceso activo de intercambio de nutrientes que se vincula a la fertilidad de la tierra, porque en una molécula de humus están presentes todos los elementos bioquímicos naturales  necesarios para la vida; cada molécula está recubierta de una capa  protectora de agua que alimenta y humedece el suelo. Es decir, implantar el compost como abonado natural, genera el humus, que a su vez hace que los suelos se transformen y se recuperen.

Si cuidamos la tierra que nos alimenta ella misma se encarga de cuidarnos,  reduciendo el consumo de agua. Como consumidores tenemos mucho más poder del que creemos  cuando compramos, porque decidimos a quién le encomendamos nuestra salud y podemos por tanto marcar la línea del modelo productivo.

El Plan Integral de Residuos de la Consellería establece la obligatoriedad de realizar el separado de lo orgánico y su compostaje Pero desde el Ayuntamiento de Elche este tema se aborda muy de puntillas y como algo meramente experimental dentro de su pliego de medidas, es decir, algo así como: “ya veremos si lo hacemos”. Resulta incomprensible que aspirando a ser Capital Verde Europea 2030 estemos como estamos, teniendo el sector agrícola que tenemos. Una jugada más de un equipo de gobierno que deja atado su “plan” a una semana de las elecciones demostrando que no está a la altura de sus responsabilidades.

Necesitamos representantes preparados para un  futuro de calidad. ¿Lo tendremos?

 

Paz Victorio

Asociación Alonis

CARTA DE UN CIUDADANO PREOCUPADO POR LA GESTIÓN DE LOS RESIDUOS EN EL MUNICIPIO:
Estimado Sr. Hector Diez,
Me dirijo a Vd. como ciudadano de Elche preocupado por el bienestar
medioambiental y la calidad de servicios de nuestro municipio.
En la nueva contrata de basuras me gustaría que se recogieran una serie de puntos
y aspectos de cara al 2020 en que las leyes nos obligaran al reciclaje de buena parte de nuestros residuos:
1) Hacer campañas en los medios para concienciar al ciudadano que los residuos que genera se puedan reutilizar buscando como fin último que el ciudadano reduzca sus residuos.
2)  Promover campañas para la reducción de la producción, comercialización y consumo de plásticos de un solo uso.
Fomentar   iniciativas   y   campañas   para  prohibir   la   producción, importación y exportación de los plásticos de un solo uso y reducir la comercialización de alimentos envasados en bandejas de poliestireno.
3) Promover un sistema en que los recipientes de las bebidas puedan ser retornables, introduciendo maquinas receptoras en las que haya un abono de dinero a cambio de ciertos envases.
4) El compostaje de residuos orgánicos (basuras) adecuadamente para convertirla en abono de calidad en lugar de incinerarla, sería de gran ayuda en el desarrollo agrario de la ciudad y una buena forma de recultivar zonas que han perdido el manto ecológico para poder reforestar el entorno de nuestro municipio.
Poner una planta para los residuos agrícolas y podas de palmera para compostar
5) La recogida de utensilios y objetos reutilizables, recogidos en los Ecoparques darles una nueva vida, a fin de crear con esto organizaciones o cooperativas que se dedican a la recogida y reparación de electrodomésticos  o  ropa  para  repararlos  y  darles  una  segunda  vida:  las tiendas de segunda mano, etc.), cuyo principal objetivo es la reintegración de grupos sociales marginales en el mercado laboral. El sector de la reutilización tiene un importante valor socio-económico y de creación de empleo.
6) Los residuos sobrantes del compostaje se pueden reutilizar y tratar para generar corriente eléctrica, venderla a los suministradores de energía y así el Municipio tendría una nueva fuente de ingresos.
Todas estas acciones deben estar dentro del marco de la Unión Europea.
Por último me gustaría que el servicio de recogida de basuras esté municipalizado evitando de esta manera un despilfarro de dinero que se va a manos de empresas privadas y fuera de las arcas municipales. El costo de nuestro servicio de limpieza debe revertir en Elche.
Con todo esto me despido atentamente, no sin antes apelar a su sentido de responsabilidad como Ilicitano, Sr. Hector Diez al proyecto que tenemos fijado como Elche Capital Verde Europea para el 2030.

Un saludo,

Sergio Van Hul.

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